Visitar El Rocío fuera de la época de romería
Muchos conocen El Rocío gracias a que en esta pequeña aldea de la provincia de Huelva se celebra la romería más grande de España y una de las mayores del mundo, llegando a tener una afluencia de más de un millón de personas durante los días en la que se celebra. Sin embargo durante los meses de otoño, invierno y primavera El Rocío es un lugar que nos dejará atónitos por su belleza.

A pocos minutos en coche del centro de visitantes del Parque Nacional de Doñana se encuentra esta aldea. En El Rocío podremos dar paseos a caballo y visitar su blanca hermita así como el altar construido a la Virgen del Rocío (construcción que merece la pena visitar aunque no se sea creyente). También tenemos que pararnos a observar las marismas de Doñana que, una vez comienzan las épocas de lluvias, están repletas de vida con un gran abanico de distintas especies de aves y multitud de caballos y yeguas con sus potrillos en libertad; un espectáculo de la naturaleza digno de ver.

En la misma aldea podemos comer en alguno de sus múltiples mesones y disfrutar del “pescaito de Huelva”, de las sabrosas carnes de la localidad (sobretodo las de cerdo) y degustar el maravilloso vino que se cosecha en sus alrededores.
Sin duda El Rocío es un destino al que hay que dedicarle un día de nuestro viaje si estamos de paso por Huelva. Una buena idea es visitar el Parque Nacional de Doñana por la mañana e ir a El Rocío por la tarde, optimizando así nuestro tiempo y aprovechando al máximo el desplazamiento.
