Qué ver
El edificio ya es medio museo: una huella de dinosaurio gigante de tres dedos plantada en la rasa de San Telmo, entre Colunga y Lastres, mirando al Cantábrico. Lo diseñó el arquitecto Rufino García Uribelarrea y abrió en marzo de 2004; cada uno de esos 'dedos' se dedica a un periodo, Triásico, Jurásico y Cretácico, así que la propia planta te cuenta el guion antes de empezar. Dentro reúne unos 8.000 fósiles y una colección de icnitas que un especialista de referencia, Martin Lockley, situó entre las más completas del mundo.
Los golpes de efecto no faltan: réplicas de dos Tyrannosaurus rex, macho y hembra, montadas en posición de apareamiento, un montaje único en el planeta, un Giganotosaurus enorme y esqueletos de reptiles marinos y saurópodos. Suena a parque temático, pero hay ciencia de verdad detrás de cada pieza; muchas de esas huellas quedaron en fango que luego se hizo roca y hoy asoman en los acantilados cuando baja la marea.
Lo mejor es que el museo no está aislado: es la puerta de entrada a la Costa de los Dinosaurios, una franja de unos 60 kilómetros entre Gijón y Ribadesella con nueve yacimientos protegidos de huellas de hace unos 150 millones de años. Nuestro consejo: combínalo con la playa de La Griega, ahí al lado, y buscad las icnitas de saurópodo en la roca con la marea baja. Ver las huellas de verdad después de las réplicas es lo que engancha de golpe a grandes y pequeños.
Datos prácticos
- Dónde: Colunga (Asturias)
- Tipo: Museos
- Web oficial: https://www.museojurasicoasturias.com/ ↗