Cinco cuevas asturianas figuran en la lista de la UNESCO desde 2008: Tito Bustillo, La Peña de Candamo, El Pindal, Covaciella y Llonín. Suena a plan redondo hasta que caes en la letra pequeña: la mayoría están cerradas a cal y canto para que las pinturas no se estropeen. Covaciella y Llonín no se visitan, y punto.
¿Qué te queda entonces? Las dos que sí abren, y merecen el viaje. Tito Bustillo, en Ribadesella, deja pasar a puñados diminutos de gente al día a un santuario de doce galerías del que solo se enseñan dos. El Pindal, colgado sobre el mar en Pimiango, guarda un mamut pintado en rojo que casi no tiene hermanos en toda la Península. Reserva con tiempo: el aforo es ridículo a propósito, y en verano vuela.
Cueva de La Peña de Candamo 🏛️ UNESCO
Cueva de El Pindal 🏛️ UNESCO
Cueva de la Covaciella 🏛️ UNESCO
Cueva de Llonín 🏛️ UNESCO
Datos de lugares: OpenStreetMap · Google
Preguntas rápidas
¿Cuántas cuevas asturianas son Patrimonio de la Humanidad?
Cinco cuevas asturianas forman parte de la declaración de la UNESCO de 2008: Tito Bustillo (Ribadesella), La Peña de Candamo, El Pindal (Ribadedeva), Covaciella (Cabrales) y Llonín (Peñamellera Alta).
¿Se puede visitar la cueva de Tito Bustillo?
Sí, Tito Bustillo admite visitas guiadas con aforo muy limitado. Junto a ella funciona el Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo, que puede visitarse durante todo el año.
¿Cuándo fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad?
Fueron inscritas en 2008 como ampliación de la cueva de Altamira, dentro del conjunto de arte rupestre paleolítico del Norte de España.