Qué ver
Bajo el barrio de Cimavilla, en Gijón, y a un paso de la playa de San Lorenzo, se conservan unas termas públicas romanas que salieron a la luz por casualidad en 1903, durante unas obras de saneamiento. Se levantaron en el siglo I y se ampliaron en el II, junto a la muralla romana de la vieja Gigia. Hoy se visitan por pasarelas que pasan por encima de los restos, con la ciudad moderna literalmente sobre la cabeza.
Lo interesante es ver cómo funcionaba un balneario romano de verdad: las salas fría, templada y caliente, y sobre todo el hipocausto, ese sistema de calefacción por el que circulaba aire caliente bajo el suelo para templar las estancias. Quedan incluso rastros de las paredes que estuvieron pintadas. No es un museo de media mañana, es una parada corta, pero tiene su punto arqueológico y didáctico, sobre todo si vas con niños. Gijón tuvo su origen romano entre el cabo de Torres y este mismo barrio de Cimavilla, y estas termas son la prueba más visible de aquel pasado, justo bajo tus pies.
Está declarado Bien de Interés Cultural desde 1987 y el espacio museográfico se abrió en 1995, sobre las propias excavaciones. Nuestro consejo cae por su propio peso: en Gijón acabas siempre paseando Cimavilla, con su ambiente marinero, sus sidrerías y el Cerro de Santa Catalina con el 'Elogio del Horizonte' de Chillida asomado al mar. Ya que estás arriba, baja diez minutos a ver el Gijón romano escondido debajo del de ahora. Encaja perfecto en esa vuelta.
Datos prácticos
- Dónde: Gijón (Asturias)
- Tipo: Museos
- Web oficial: https://www.gijon.es/es/directorio/museo-termas-romanas-de-campo-valdes ↗