Qué ver
La cascada de El Bolao es una de esas rarezas que enamoran: un arroyo que, en vez de morir tranquilo, se despeña directamente al mar por el borde de un acantilado, en Cóbreces. Ver el agua dulce caer sobre las rocas y las olas del Cantábrico es una escena poco habitual y muy fotografiada.
El entorno lo completa un viejo molino y un mirador sobre el acantilado, con la costa abriéndose a ambos lados. No es una catarata enorme —depende del caudal del arroyo, así que gana con lluvia reciente—, pero el sitio, entre roca y mar, lo vale igual.
Se llega a pie: desde Cóbreces son unos 4 kilómetros ida y vuelta (una hora tranquila), o desde Toñanes la mitad. El camino es fácil y está señalizado. Llévate calzado que agarre y acércate con cuidado al borde, que el acantilado no perdona. Plan de mañana que se remata en la playa de Luaña, aquí al lado.
Datos prácticos
- Dónde: Alfoz de Lloredo (Cantabria)
- Tipo: Naturaleza
- Web oficial: https://alfozdelloredo.net/ ↗
