Qué ver
En el monte de Comillas hay un remanso que no parece de aquí: un bosque de secuoyas, esos árboles gigantes de California que aquí crecieron a base de repoblación forestal hace ya décadas. Caminar entre esos troncos enormes, con la luz filtrándose entre las copas, es una experiencia rara y bonita a un paso del mar cántabro.
No esperes las secuoyas milenarias de Estados Unidos, pero sí árboles de buen porte, altos y rectos, que dan al paseo un aire de catedral vegetal. Es un plan tranquilo, de sombra y silencio, ideal para desconectar del bullicio de la costa en verano.
Combínalo con la visita al pueblo: en el mismo día tienes el modernismo de Comillas y un bosque que parece de otro continente. Lleva calzado cómodo y ganas de andar sin correr.
Datos prácticos
- Dónde: Comillas (Cantabria)
- Tipo: Naturaleza