Qué ver
Durante casi siglo y medio, la mina de Reocín fue una de las mayores explotaciones de zinc y plomo de Europa. De aquí salió el mineral que alimentó buena parte de la industria del Cantábrico, hasta su cierre en 2003. Lo que quedó fue un enorme hueco, la corta a cielo abierto, que poco a poco se ha ido inundando.
El resultado es sorprendente: un gran lago de aguas de un intenso color turquesa, encajado entre las paredes de roca de la antigua mina. Una escena casi irreal, testimonio del pasado industrial del valle del Saja-Besaya reconvertido en paisaje. Un lugar fotogénico y con historia, aunque conviene respetar las indicaciones de seguridad del entorno minero.
El municipio de Reocín guarda además otros rincones interesantes, como el jardín histórico y los restos medievales de Puente San Miguel, o la Cuevona de Barcenaciones. Está muy cerca de Santillana del Mar y Torrelavega, en pleno corazón del occidente cántabro.
Datos prácticos
- Dónde: Reocín (Cantabria)
- Tipo: Naturaleza
