Qué ver
Escondidas en un barranco de Ruente, entre bosque frondoso, las cascadas de Lamiña son uno de esos rincones que la gente no espera. Saltos de agua sobre roca, musgo por todas partes y una sensación de estar en un lugar secreto.
No son cascadas enormes, pero el conjunto —el agua, la vegetación, el ambiente húmedo y sombrío— tiene mucho encanto. Ganan claramente con caudal, así que el mejor momento es tras las lluvias, cuando bajan con fuerza.
Se llega por sendero desde el pueblo de Lamiña, en un paseo de bosque de montaña. Combínalas con la Fuentona y el bosque de Ucieda para completar el trío de agua y verde de Ruente. Ve con calzado que agarre, que el camino puede estar resbaladizo.
Datos prácticos
- Dónde: Ruente (Cantabria)
- Tipo: Naturaleza
