Qué ver
Matienzo es un lugar único: un valle cerrado —lo que los geólogos llaman un poljé— sin salida visible del agua. Los arroyos que bajan de las montañas se hunden en la roca por unos sumideros y reaparecen kilómetros después, en otro valle. Todo un misterio hidrológico a la vista.
Ese laberinto de agua y caliza ha horadado bajo tierra un sistema de cientos de cuevas y simas, uno de los más importantes del mundo, que lleva medio siglo atrayendo a espeleólogos de toda Europa. Matienzo es, literalmente, una meca de la exploración subterránea.
En la superficie, el valle es un remanso verde de prados, casonas e iglesias en Ruesga, rodeado de montañas. Se disfruta con un paseo tranquilo, atento a los sumideros y surgencias, y para el que quiera más, hay empresas que organizan salidas de espeleología para iniciarse.
Datos prácticos
- Dónde: Ruesga (Cantabria)
- Tipo: Naturaleza
