Qué ver
A menos de un kilómetro de Santillana del Mar, y a apenas dos del mar, hay un cerro de 273 metros que la mayoría de los que visitan la villa no saben que está ahí. Es El Cincho, en la localidad de Yuso, y en su cima se asentó uno de los principales castros de los cántabros, el pueblo prerromano que aguantó frente a las legiones de Roma.
Lo llamativo es lo tarde que se supo. En la primavera de 2014, los arqueólogos Javier Marcos Martínez y Lino Mantecón Callejo identificaron aquí un asentamiento fortificado y un hábitat castreño: es decir, que a un cuarto de hora andando de una de las villas más visitadas de España quedaba por descubrir un castro de la Edad del Hierro. Y no uno pequeño — es de los mayores de la región, y de los muy pocos que se conocen en la zona costera, donde este tipo de poblado en alto es raro frente a la abundancia del interior montañoso.
De lo aparecido allí destaca un conjunto de piezas de sujeción del tiracol de un escudo circular, una caetra grande, que es uno de los primeros indicios de ese armamento defensivo en la actual Cantabria. Como visita hay que saber a qué se viene: esto es arqueología de cerro, sin muros en pie ni centro de interpretación, así que lo que se disfruta es la posición —el dominio sobre la rasa costera y sobre el valle— y entender por qué alguien eligió ese punto exacto hace más de dos mil años. Combinado con Altamira y con la Colegiata, completa el relato largo de este trozo de costa: la cueva, el castro y la villa medieval en el mismo puñado de kilómetros.
Datos prácticos
- Dónde: Santillana del Mar (Cantabria)
- Tipo: Yacimientos
