Qué ver
El sitio donde por fin ves Altamira, porque la cueva original está cerrada a cal y canto. La estrella es la Neocueva: una reproducción a escala real de la sala de polícromos, con su techo de bisontes, hecha para que puedas mirarla sin destruirla. No es una foto grande ni una proyección; se picó y se pintó reproduciendo el relieve de la roca y usando los mismos pigmentos y técnicas del Paleolítico. La firmaron Pedro Saura y Matilde Múzquiz, y estudiando el original de tan cerca dieron con figuras que nadie había visto antes.
Alrededor, la exposición permanente «Los tiempos de Altamira» cuenta cómo vivía aquella gente —qué comían, cómo tallaban el sílex, cómo encendían fuego, cómo pintaban— sin ponerse plúmbea y con piezas de yacimientos vecinos. El edificio es de Juan Navarro Baldeweg y se abrió en su forma actual en 2001; el museo como institución venía de bastante antes.
Dos avisos que agradecerás. Uno: los sábados por la tarde y los domingos la entrada es gratuita, y se nota en la cola, así que ve con margen. Dos: si sueñas con pisar la cueva de verdad, existe el sorteo «Cinco por Altamira», que cada semana mete a cinco visitantes elegidos al azar unos minutos en la original. Es lotería pura. Y estás en Santillana del Mar, uno de los pueblos más bonitos de la región: haz museo y villa medieval de una tacada.
Datos prácticos
- Dónde: Santillana del Mar (Cantabria)
- Tipo: Museos
- Web oficial: https://www.culturaydeporte.gob.es/mnaltamira/home.html ↗
