Qué ver
Si has visto una foto imposible de un faro blanco al pie de un acantilado, con una escalera interminable bajando hasta él, probablemente era este. El Faro del Caballo, en el Monte Buciero de Santoña, es de los rincones más espectaculares —y más fotografiados— de toda Cantabria.
Está al final de una escalera de piedra de más de setecientos escalones tallados en la roca del acantilado. Bajar es fácil; subir, otra historia: hay que ir con calzado bueno, agua y las piernas descansadas, y no es plan para quien tenga problemas de rodillas o vértigo. Pero la recompensa —el faro solitario, el mar rompiendo abajo, el acantilado a plomo— es de las que no se olvidan.
Se llega tras una buena caminata por el Buciero desde Santoña. Calcula tiempo de sobra, ve temprano para evitar el calor y la cola de escaleras, y respeta el sitio: es tan bonito como exigente. Uno de esos lugares que justifican el viaje por sí solos.
Datos prácticos
- Dónde: Santoña (Cantabria)
- Tipo: Senderos y rutas
