Qué ver
Entró en servicio el 17 de junio de 1924 y se electrificó en 1936. Sustituyó a un faro anterior de Gijón que se había desmantelado en 1912, así que la villa pasó doce años a oscuras. La torre es octogonal, de doce metros, embutida en un edificio rectangular de dos plantas; la luz sale a 82 metros sobre el mar y llega a 18 millas, con destellos cada diez segundos.
Está en la campa Torres, que es lo que de verdad justifica la visita: el mismo promontorio alberga el yacimiento del castro de Noega, poblado fortificado con capas romanas, y hoy tiene parque arqueológico propio. O sea que en un paseo corto tienes dos mil años de gente vigilando la misma bocana.
Se ve toda la bahía de Gijón por un lado y la industria de Aboño por el otro: no es una postal limpia, es un paisaje de trabajo, y a nosotros eso nos gusta más. Un dato con gracia: en octubre de 2024 el programa El Faro de la SER emitió desde aquí para celebrar el centenario de la cadena, que nació el mismo año que el faro.
Datos prácticos
- Dónde: Gijón (Asturias)
- Tipo: Faros
