Qué ver
Es el mejor conservado del litoral asturiano y se nota al llegar: la torre octogonal adosada a un edificio de piedra de dos plantas está impecable. Funciona desde 1864, se electrificó en 1928 y le pusieron sirena en 1953. Dentro tiene una escalera de hierro en espiral de 37 peldaños, colocada en 1945.
Los números cuentan la historia: la linterna levanta solo once metros del suelo, pero el emplazamiento está a 127 metros sobre el mar y la luz llega a 24 millas, 44 kilómetros. Es el punto alto de esta parte de la costa.
El faro queda arriba, en Villar de Tazones, y el pueblo abajo: dos calles en cuesta, casas de colores sobre el puerto y fama merecida de comer bien. El orden natural del día es aparcar arriba, ver el faro, bajar al puerto y volver a subir después de comer. Esto último cuesta; quedas avisado.
Un detalle para quien le gusten las casualidades históricas: en Tazones desembarcó Carlos I en 1517, cuando venía a reinar y el barco se equivocó de destino. En el mismo concejo tenemos catalogadas la playa de Rodiles y la reserva natural de la ría de Villaviciosa.
Datos prácticos
- Dónde: Villaviciosa (Asturias)
- Tipo: Faros
