Qué ver
Una media luna de arena blanca y fina abierta entre acantilados y prados, cerca de Niembro, en Llanes. Torimbia es de las pocas playas grandes de la costa que siguen prácticamente sin edificar, y no es casualidad: para llegar hay que dejar el coche en el aparcamiento de arriba y bajar a pie el último tramo por una senda de arena. Ese pequeño esfuerzo es lo que la ha salvado del ladrillo.
Mide unos 500 metros y es de tradición nudista -de las más emblemáticas del Cantábrico-, aunque hoy conviven sin problema bañistas de todo pelaje. No hay servicios de ninguna clase: agua, comida y sombra, lo que cargues en la mochila. La recompensa es una de las estampas más bonitas del oriente asturiano, con el arenal encajado entre paredes de más de cincuenta metros y un azul que no parece del norte.
En cuanto al baño, la zona somera es tranquila y sin desniveles bruscos, pero el oleaje pega y suele soplar viento, así que ojo con los días de mar gruesa. Y el aviso obligado: mira la marea. Con la pleamar queda bastante menos arena de la que esperas, y con la bajamar, en cambio, se abre paso a pie hasta las calas vecinas de Portacos y Peñadrada. Si buscas playa de postal sin chiringuito ni bullicio, esta es de las que valen la caminata; en agosto, eso sí, no esperes tenerla para ti solo.
Datos prácticos
- Dónde: Llanes (Asturias)
- Tipo: Playas
- Web oficial: https://www.turismoasturias.es/descubre/costa/playas/playa-de-torimbia ↗