Qué ver
El molino de Jado es la pequeña maravilla de Argoños y una pequeña lección de ingenio: un molino que no molía con un río, sino con la marea. El agua del mar entraba en una represa con la pleamar y, al bajar, salía con fuerza moviendo las piedras. Pura energía limpia, siglos antes de que se hablara de ella.
Está restaurado y cuenta con un centro de interpretación y un museo naval, así que no solo se ve por fuera: se entiende cómo funcionaba y qué papel tuvo en la vida de la comarca. Se levanta junto a las marismas de Santoña, en un entorno de agua y aves precioso.
Es una visita corta y muy recomendable, sobre todo si vas con niños: el mecanismo del molino de mareas seduce a cualquiera. Y de paso, el paseo por el borde de la marisma de Argoños vale la pena por sí solo.
Datos prácticos
- Dónde: Argoños (Cantabria)
- Tipo: Museos
