Qué ver
Antes de Roma, estos valles los habitaban los cántabros, un pueblo guerrero que dio nombre a la región y que resistió a las legiones hasta el final. Este poblado recrea cómo vivían: cabañas circulares con techo de paja, empalizadas de madera y el ambiente de un castro de hace más de dos mil años.
Es una visita didáctica y muy disfrutable, sobre todo con niños: se ve, se toca y se entiende cómo era el día a día de aquella gente —sus casas, sus armas, sus creencias—. Un viaje directo a los orígenes de Cantabria.
Está en Cabezón de la Sal, así que se combina fácil con el bosque de secuoyas y los museos del pueblo. Buena excusa para una jornada de historia y naturaleza en el valle del Saja.
Datos prácticos
- Dónde: Cabezón de la Sal (Cantabria)
- Tipo: Museos
