Qué ver
La iglesia de San Pedro de Rucoba, en Limpias, guarda una de las imágenes más veneradas de España: el Santo Cristo de la Agonía, un crucifijo del siglo XVII de extraordinaria expresividad. Su fama se disparó en 1919, cuando numerosos vecinos y visitantes aseguraron ver mover los ojos y el rostro de la talla. El supuesto prodigio corrió como la pólvora.
Aquello convirtió a Limpias, de la noche a la mañana, en uno de los grandes centros de peregrinación del momento: miles de fieles llegaban de toda España y del extranjero para ver el Cristo. Aún hoy es un lugar de devoción, y la historia —entre la fe y el fenómeno colectivo— sigue fascinando a quien se acerca, creyente o no.
Más allá del Cristo, Limpias es una villa con encanto a orillas de la ría del Asón, con palacios —Eguilior, los Condes de Limpias—, un paseo junto al agua y hasta un curioso museo de la Armada. Está muy cerca de Laredo, Santoña y las marismas, así que encaja bien en una ruta por el oriente costero de Cantabria.
Datos prácticos
- Dónde: Limpias (Cantabria)
- Tipo: Iglesias y ermitas
