Qué ver
En una ladera de Omoño, en Ribamontán al Monte, se abre uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa: el complejo de La Garma. Un sistema de cuevas con una ocupación humana de decenas de miles de años y, sobre todo, un suelo del Paleolítico conservado prácticamente intacto, tal como lo dejaron sus habitantes hace más de 15.000 años.
Es un caso excepcional: en la mayoría de las cuevas el paso del tiempo y de las personas borra las huellas, pero en La Garma un derrumbe selló la galería y la congeló en el tiempo. Herramientas, restos, arte rupestre y hasta la disposición de un campamento prehistórico se conservan en su sitio. Por eso mismo no se visita: el acceso está estrictamente restringido para protegerla, y solo entran los equipos científicos.
Sobre las cuevas se alza además el castro del Alto de La Garma, un poblado fortificado de la Edad del Hierro. Aunque no se pueda entrar, saber lo que guarda esta colina —un tesoro de la prehistoria a las puertas de la bahía de Santander— la convierte en un lugar con un aura especial. Un orgullo, bien protegido, del municipio.
Datos prácticos
- Dónde: Ribamontán al Monte (Cantabria)
- Tipo: Monumentos
