Qué ver
De romano tiene poco, por no decir nada. El puente que todo el mundo fotografía en Cangas de Onís es en realidad medieval, levantado probablemente sobre otro anterior, pero el nombre se le quedó pegado hace siglos y ya no hay quien se lo quite. Salva el río Sella con un arco central alto y apuntado —lo que se llama 'de lomo de asno'— flanqueado por otros dos menores. Del arco grande cuelga una réplica de la Cruz de la Victoria, el emblema del Reino de Asturias, y esa silueta es la postal oficiosa de todo el oriente asturiano.
El detalle que le da peso es el sitio. Cangas de Onís fue la primera capital del reino que fundó Pelayo tras Covadonga, la primera corte cristiana del norte peninsular en la Alta Edad Media. Así que cuando cruzas el puente no estás pisando una foto bonita sin más: estás en el arranque físico de esa historia, con el agua verde del Sella corriendo por debajo.
Se ve en cinco minutos, es de acceso libre y está en pleno centro, junto a los bares y las sidrerías. Gana mucho según la luz y la hora: a primera de la mañana, sin gente y con el reflejo en el río, es cuando mejor luce; en verano, a mediodía, es un ir y venir de turistas haciéndose la misma foto. Cangas es además la base natural para subir a Covadonga y a los Lagos, así que el puente suele ser la primera parada antes de tirar hacia la montaña.
Datos prácticos
- Dónde: Cangas de Onís (Asturias)
- Tipo: Monumentos
- Web oficial: https://www.turismoasturias.es/descubre/cultura/villas-y-conjuntos-historicos/cangas-de-onis ↗