Qué ver
Aquí empieza, según la tradición, el relato de la Reconquista. En esta cueva se hizo fuerte Pelayo antes de la batalla de Covadonga, hacia el año 722, la primera victoria cristiana frente a los musulmanes y el germen del Reino de Asturias. La Santa Cueva, excavada en la roca sobre una cascada, guarda dos cosas muy queridas: la imagen de la Virgen —la Santina, patrona de Asturias— y la tumba del propio Pelayo. El agua cae justo por debajo y forma una poza; es el rincón más recogido de todo el conjunto.
La gran basílica de piedra rosada que preside el valle es, en cambio, mucho más reciente de lo que aparenta: neorrománica, levantada entre 1877 y 1901 con caliza de la zona, con sus dos torres esbeltas asomando entre las montañas. Alrededor tienes la explanada, la estatua de Pelayo, la fuente de los siete caños y el museo con la corona de la Virgen. Todo el santuario está dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, en Cangas de Onís, en un escenario de montaña que le da la mitad de la fuerza.
Suele ser la primera parada camino de los Lagos de Covadonga, y ahí va el aviso: en verano, Semana Santa y puentes esto se llena a rebosar, y el acceso a los Lagos se cierra al coche particular. Ve pronto por la mañana o fuera de temporada alta si puedes. El 8 de septiembre, día de la Santina, es la gran romería y no cabe un alma. Y sube abrigado aunque haga sol abajo: la niebla aparece sin avisar.
Datos prácticos
- Dónde: Cangas de Onís (Asturias)
- Tipo: Monumentos
- Web oficial: https://www.turismoasturias.es/descubre/cultura/monumentos-religiosos/santuario-de-covadonga ↗