Qué ver
El suroccidente asturiano es la Asturias que menos sale en las postales, y precisamente por eso es donde el paisaje se ha guardado mejor. Este parque, declarado en 2002, protege las cabeceras de los ríos Narcea e Ibias, un territorio de robledales enormes, brañas y montaña honda donde todavía conviven el oso pardo y el lobo. Dentro de sus límites está la joya de la corona, la Reserva Integral de Muniellos, y el conjunto forma el núcleo de la Reserva de la Biosfera de Muniellos, reconocida por la UNESCO en el año 2000.
Más allá de la naturaleza, es tierra con carácter propio. Cangas del Narcea, la capital de la comarca, presume de un vino con pedigrí: la DOP Cangas, uno de los poquísimos vinos de calidad del norte cantábrico, cultivado en bancales imposibles sobre el río. Están también el monasterio de Corias —el 'Escorial asturiano', hoy convertido en parador— y pueblos de montaña donde el tiempo va a otro ritmo. En Degaña e Ibias, los rincones más remotos, aún perviven modos de vida ganaderos que en otras zonas ya son historia.
Para llegar hay que quererlo: no pilla de paso hacia ningún sitio, y las carreteras son largas y con muchas curvas. Esa lejanía es media gracia. Usa Cangas del Narcea como base, pásate por la Casa del Parque para informarte de accesos y permisos —sobre todo si quieres entrar a Muniellos, que va aparte y con cupo— y date margen de días. Aquí se viene a desconectar de verdad, no a marcar checks a la carrera.
Datos prácticos
- Dónde: Cangas del Narcea (Asturias)
- Tipo: Naturaleza
- Web oficial: https://www.fuentesdelnarcea.org/ ↗