Qué ver
En la plaza de los Dolores, en pleno centro de Grado, está el edificio que la villa reconoce como suyo: el palacio de Miranda-Valdecarzana. Ha sido remodelado varias veces a lo largo de los siglos, pero conserva su arquitectura tradicional del siglo XV, y eso lo convierte en la pieza más antigua que se ve a pie de calle en el casco.
Hoy no es una casa noble cerrada ni un museo con horario corto: dentro están la biblioteca pública y el centro cultural del concejo, así que el edificio sigue en uso y se puede entrar. Es una de esas reconversiones que funcionan, porque el palacio no se ha quedado en fachada. Al lado tiene la capilla de los Dolores, que completa el conjunto de la plaza.
El mejor momento para verlo es un domingo por la mañana, y no por el palacio sino por lo que pasa alrededor: el mercado de Grado despliega cerca de un kilómetro de puestos desde Cimadevilla hasta el parque de Abajo, cada domingo y cada miércoles, como se ha hecho durante siglos. El palacio queda justo en medio de ese trajín, lo que da una imagen difícil de encontrar en otros sitios: patrimonio del siglo XV rodeado de puestos de verdura, quesos y ropa. Si vas a parar en Grado, la combinación de las dos cosas es el plan; y si te sobra tiempo, el Museo Etnográfico y de Historia, en La Cardosa desde 1995, cuenta la cultura tradicional del centro de Asturias que el mercado sigue practicando.
Datos prácticos
- Dónde: Grado (Asturias)
- Tipo: Monumentos